
martes, 15 de julio de 2008
domingo, 13 de julio de 2008
Intensamente
* Parece que corremos, entre la selva obscura,
entre versos de nieve que amortiguan los sueños,
entre cadenas fuertes, que amparan los pesares,
dominando el cansancio de los ratos felices
*
Parece que escampamos de lluvias torrenciales,
escondiendo el deseo, detrás de los cristales,
disimulando penas, con alguna sonrisa,
que nace de la selva de nuestro camuflaje.
*
Parece que rompemos nuestra celda dorada,
abrazando los miedos, caminando de prisa,
escondiendo en la almohada, nuestra melancolía,
que nos sacude a veces, como una fuerte brisa.
*
Que difícil sentarse a divagar en sueños,
cambiando nuestro molde por uno más liviano,
alejando recuerdos, de caminos andados,
de piedras y tropiezos que ayer nos afectaron.
*
Nevados y volcanes, me dan sus alas nuevas,
para empinar mi vuelo, entre rocas y azahares,
necesito volar para encontrar aquello,
que me llena de luz, muy dentro de mis males.
*
Orquídeas y rosales, aclaran mis momentos,
para poder dejar a un lado los recuerdos,
para intentar a vivir sin miedo, nuevamente,
y volver a aprender a amar intensamente...
*
*vicenteherre*
viernes, 11 de julio de 2008
honestidad ?

Si el mundo entero fuera como tú (ni una pizca mejor),
si fuera igualmente puro y franco,
tan puro y franco como tú,
igualmente libre de malas intenciones,
de extorsiones y engaños,
de planes para burlar al prójimo,
de planes para engañar al prójimo,
de planes para aplaudir al desalmado...
¿sería mejor el mundo?
Si el mundo entero te siguiera (al pie de la letra)
¿sería un mundo más noble,
totalmente despojado de engaños y falsías,
la malicia, el egoísmo y la lujuria se borrarían bajo esa costra que cubre el corazón humano?
Dime, si a ti te imitara,¿sería mejor el mundo ?
http://es.youtube.com/watch?v=1uKPFBr_Nqc&feature=related
- * Haries *
Sobre las convocatorias de promoción interna-II
Partamos de que el Tribunal tiene libertad (y la usa) para dejar fuera del proceso selectivo, en cada hito, a tantos opositores como considere pertinente, con dos limitaciones:
-- Una de máximos, dada por las bases de la convocatoria, que sitúan el límite de aprobados en el número de plazas ofertadas. De ahí no se puede pasar.
-- La otra, de mínimos, es de sentido común: si a las primeras de cambio ya dejan menos supervivientes que plazas, se habrán cargado el proceso selectivo. Ya no se competirá contra otros por una plaza, en todo caso contra uno mismo, y eso no es una oposición.
¿Dónde situar el corte?
Siempre estará en función del número de supervivientes que el Tribunal desee, con las dos limitaciones señaladas.
En el caso de la vigente oposición a Ejecutivo probablemente se dé por aprobados a los mil mejores exámenes, que competirían en la última y definitiva fase de concurso por las setecientas cincuenta plazas en liza. Eso se traduciría en situar el corte quizás por debajo de los setenta aciertos, por comparación con anteriores convocatorias.
-- Una de máximos, dada por las bases de la convocatoria, que sitúan el límite de aprobados en el número de plazas ofertadas. De ahí no se puede pasar.
-- La otra, de mínimos, es de sentido común: si a las primeras de cambio ya dejan menos supervivientes que plazas, se habrán cargado el proceso selectivo. Ya no se competirá contra otros por una plaza, en todo caso contra uno mismo, y eso no es una oposición.
¿Dónde situar el corte?
Siempre estará en función del número de supervivientes que el Tribunal desee, con las dos limitaciones señaladas.
En el caso de la vigente oposición a Ejecutivo probablemente se dé por aprobados a los mil mejores exámenes, que competirían en la última y definitiva fase de concurso por las setecientas cincuenta plazas en liza. Eso se traduciría en situar el corte quizás por debajo de los setenta aciertos, por comparación con anteriores convocatorias.
Pienso que se puede admitir sin reparos el paralelismo ya que las personas participantes son básicamente las mismas que otras veces (con unos años más) y por tanto es de esperar un nivel similar al que hemos podido ver o algo más bajo.
En el caso de Gestión, teniendo en cuenta que aún falta una prueba y que se han presentado al primer examen 471 opositores, podrían dar por aprobados a unos 300 ó 350 y para ello seguramente habría que situar el corte en cuarenta aciertos netos de fallos o quizá menos.
Valen las mismas consideraciones sobre el nivel de los candidatos hechas anteriormente, con el matiz de que aquí se han sustituido los 150 que aprobaron la anterior de 1.999 por los que vienen de superar la última de Ejecutivo.
¿Cómo calificar a los aprobados?
La tarea de un Tribunal no es solamente situar a los opositores en un orden justo, también deben establecer entre ellos la distancia que represente correctamente a la diferencia demostrada en la prueba a calificar.
Una vez establecido el corte, la máxima nota que permiten las bases debería ser para el opositor que ha realizado el mejor examen, no para el opositor ideal que habría hecho un examen perfecto y que no participa en la convocatoria.
La nota mínima con que las bases permiten aprobar seria, lógicamente, para el último de los que han superado el corte.
El recorrido en puntos que hay desde la máxima nota permitida a la mínima necesaria para aprobar, dividido entre la diferencia de aciertos entre el mejor y el peor de los opositores aprobados, daría como resultado el valor en puntos de cada pregunta.
En el caso de Gestión, teniendo en cuenta que aún falta una prueba y que se han presentado al primer examen 471 opositores, podrían dar por aprobados a unos 300 ó 350 y para ello seguramente habría que situar el corte en cuarenta aciertos netos de fallos o quizá menos.
Valen las mismas consideraciones sobre el nivel de los candidatos hechas anteriormente, con el matiz de que aquí se han sustituido los 150 que aprobaron la anterior de 1.999 por los que vienen de superar la última de Ejecutivo.
¿Cómo calificar a los aprobados?
La tarea de un Tribunal no es solamente situar a los opositores en un orden justo, también deben establecer entre ellos la distancia que represente correctamente a la diferencia demostrada en la prueba a calificar.
Una vez establecido el corte, la máxima nota que permiten las bases debería ser para el opositor que ha realizado el mejor examen, no para el opositor ideal que habría hecho un examen perfecto y que no participa en la convocatoria.
La nota mínima con que las bases permiten aprobar seria, lógicamente, para el último de los que han superado el corte.
El recorrido en puntos que hay desde la máxima nota permitida a la mínima necesaria para aprobar, dividido entre la diferencia de aciertos entre el mejor y el peor de los opositores aprobados, daría como resultado el valor en puntos de cada pregunta.
¿Un poco liado? Bueno, pero se puede preguntar. No te reprimas.
jueves, 10 de julio de 2008
Sobre las convocatorias de promoción interna-I
Parece que esta vez se van cumpliendo los plazos previstos para las diferentes etapas de los procesos vigentes. Justo es reconocer las cosas bien hechas de nuestros directivos cuando las haya, que no es siempre.
Han pasado ya unos años desde las anteriores de Ayudante y Ejecutivo, pero aún se recuerda la informalidad de los responsables, supongo que forzados por las circunstancias, y la desesperación de los pobres aspirantes. Parecía que el nombramiento no llegaría nunca.
La legalidad de la promoción interna en Correos suscita bastantes dudas por la peculiar situación de esta Casa en un territorio de nadie, ni en la Administración ni fuera de ella; pero no quiero que éste sea el tema del artículo, sino que voy a referirme a otra cuestión.
Las bases de las convocatorias impiden al tribunal correspondiente aprobar a una cantidad de opositores mayor que la de plazas ofertadas, pero sí le permiten aprobar a menos; es decir, dejar plazas desiertas. Sucedió, por ejemplo, en las anteriores de Gestión.
En condiciones normales se debería acatar una decisión de este tipo sin ninguna protesta, entendiendo que los candidatos no llegaban al nivel mínimo y lo que debían hacer era prepararse un poco mejor para la próxima ocasión, que llegaría seguramente pasado un año; entonces obtendrían su plaza.
Eso en circunstancias normales, pero no lo son las que se dan aquí: no hay ninguna garantía de una nueva convocatoria, lo más probable es que ésta sea la última. Siendo así, lo que el tribunal estaría haciendo no es aplazar el aprobado de unos candidatos, estaría impidiendo definitivamente su acceso a unas plazas que se les habían ofrecido, se entiende que por Derecho.
Han pasado ya unos años desde las anteriores de Ayudante y Ejecutivo, pero aún se recuerda la informalidad de los responsables, supongo que forzados por las circunstancias, y la desesperación de los pobres aspirantes. Parecía que el nombramiento no llegaría nunca.
La legalidad de la promoción interna en Correos suscita bastantes dudas por la peculiar situación de esta Casa en un territorio de nadie, ni en la Administración ni fuera de ella; pero no quiero que éste sea el tema del artículo, sino que voy a referirme a otra cuestión.
Las bases de las convocatorias impiden al tribunal correspondiente aprobar a una cantidad de opositores mayor que la de plazas ofertadas, pero sí le permiten aprobar a menos; es decir, dejar plazas desiertas. Sucedió, por ejemplo, en las anteriores de Gestión.
En condiciones normales se debería acatar una decisión de este tipo sin ninguna protesta, entendiendo que los candidatos no llegaban al nivel mínimo y lo que debían hacer era prepararse un poco mejor para la próxima ocasión, que llegaría seguramente pasado un año; entonces obtendrían su plaza.
Eso en circunstancias normales, pero no lo son las que se dan aquí: no hay ninguna garantía de una nueva convocatoria, lo más probable es que ésta sea la última. Siendo así, lo que el tribunal estaría haciendo no es aplazar el aprobado de unos candidatos, estaría impidiendo definitivamente su acceso a unas plazas que se les habían ofrecido, se entiende que por Derecho.
El tribunal es humano, si en algún caso se equivocase, por cualquier motivo, no habría un “el año que viene” para reparar la injusticia cometida.
Supongo que, dadas las circunstancias, lo que procede es adjudicar el total de las plazas ofertadas.
En los casos de la promoción a Gestión y Superior hay un motivo añadido: Hace nueve años que no se ha convocado, incumpliendo lo pactado y ofrecido, y destrozando las legítimas expectativas de unos cuantos miles de funcionarios que de todas formas ya no podrán volver nueve años atrás el calendario de su vida laboral (ni la otra).
Por fin se les ofrecen unas cuantas plazas, que se les debían más que de sobra de todo aquel tiempo de barbecho, pero resulta que al final posiblemente no se las darán, después de habérselas hecho pasar de todos los colores, porque dice el Tribunal que no están maduros… Pero hombre, si a estas alturas lo que están ya es pasados de maduros; que se van a caer del árbol. ¿Será pequeño todavía el daño que ya se le ha causado a esa gente?
Supongo que, dadas las circunstancias, lo que procede es adjudicar el total de las plazas ofertadas.
En los casos de la promoción a Gestión y Superior hay un motivo añadido: Hace nueve años que no se ha convocado, incumpliendo lo pactado y ofrecido, y destrozando las legítimas expectativas de unos cuantos miles de funcionarios que de todas formas ya no podrán volver nueve años atrás el calendario de su vida laboral (ni la otra).
Por fin se les ofrecen unas cuantas plazas, que se les debían más que de sobra de todo aquel tiempo de barbecho, pero resulta que al final posiblemente no se las darán, después de habérselas hecho pasar de todos los colores, porque dice el Tribunal que no están maduros… Pero hombre, si a estas alturas lo que están ya es pasados de maduros; que se van a caer del árbol. ¿Será pequeño todavía el daño que ya se le ha causado a esa gente?
martes, 8 de julio de 2008
el druida
Su sabiduría estaba basada en la naturaleza...
Los invasores les temían pero los vencieron...
....porque NO era un pueblo unido....
Recomendado este libro ameno, para quienes deseen pasar unas vacaciones de relax, fuera del bullicio y las multitudes.
Habla de un pueblo, una cultura que quedó sepultada por el dominio romano. Algunos historiadores coinciden en que su cultura se mantendría y florecería si en vez de luchar entre ellos mismos se mantuviesen UNIDOS contra el enemigo...
*"El Druida"*
" César proscribió la orden de los sabios, obligando así a mi familia y a mi a vivir en el bosque, ocultos entre los árboles y sombras...Pero vivimos. Sobrevivimos para cantar de nuevo, aunque en voz baja"....
- * Haries *
lunes, 7 de julio de 2008
Varapalo a todo lo que se menea en el sindicalismo de Correos
Este interesante artículo fue publicado por "elmovidas" el día 6/07/2.008 en el foro Buscaoposiciones.
Su autor parece conocer las cosas desde dentro y no casarse con nadie de todo el abanico sindical; esto no abunda mucho.
"La capacidad de sorpresa no hay que abandonarla nunca, helman@s, pues es lo propio del espíritu cazador-recolector, explorador, aventurero, investigador… podríamos decir, del "homo postálico" y que lo ha hecho evolucionar hasta lo que es hoy día; pero en cuanto a todo esto de las bolsas de contratación, listados de contratación… o como esté de moda decirlo en cada momento, ahí está todo visto ya hace más de una década, siendo Dirección General, OACT, EPE, SAE y lo que sea en adelante esto. No es nada nuevo ni exclusivo de CCOO de ahora ni de UGT de antes ni de las "trillizas" ni "do porco do lolo" ni Falcón ni Pan y vinco -hay que ver las cosas que uno aprende aquí que no salen en ningún otro sitio- ni del Libre ni de la liberalización del 2011 ni del gobierno de ahora ni del de antes ni de la Plataforma de Trabajadores ni de los "correveydiles pelotas" ni del jefe ese mismo ni de su hija. Yo puse aquí una vez la forma clara, escuchada de una persona versada en el asunto, que tenían los de Recursos Humanos de una Jefatura Provincial dada, de darle el contrato que interesaba a alguien dar sin saltarse a los anteriores en la lista, únicamente dándoles unos contratitos cortitos por acumulación aquí y allí donde siempre la hay, la acumulación de tráfico (contratos por refuerzo, por acumulación de tráfico, etc., con su versión aparentemente estable de los fijos discontinuos, mal sacados de otros sectores económicos, como la hostelería o el campo) Los sindicalistas (no generalizo) se hacen propaganda, unos con que se está llevando a cabo de forma "transparente" (tan transparente como cualquier ventanuco en una pocilga), otros con que luchan continuamente, desde su limpio y bienintencionado ugetismo opositor (o no, si son mayoritarios en la jefatura provincial y menos si en la dirección de zona), otros con sus intentos (encima libres de sospecha) de partidismo político, pero también promotores y colaboradores del caos reinante y que tan altamente satisfactorio se demuestra para echar más leña al fuego de la situación reinante promovida por los "águilas" empresariales comunitarios que van tomando posiciones (me llegan cada vez más informaciones que confirman mis fundadas sospechas y teorías al respecto, lo digo por quien crea que escribo por escribir) con su griterío y sindicalismo emocional, infantilmente revolucionario, intentando con su anarcosindicalismo descafeinado y negociador, amén de muy a menudo excedentario de la arrogancia de creerse portadores de la única verdad absoluta de la acción y el pensamiento del sindicalismo de clase, el que defiende los intereses de la llamada por ellos "clase obrera" o "clase trabajadora", como preferiblemente es llamada por otros, intentando formar comités de empresa y judicializar continuamente lo que nunca pareció ser contrario a ninguna norma con rango o no de ley (tampoco quiero generalizar aquí, ni me dirijo a nadie en concreto, por supuesto) Total, que no le deis más vueltas, no vale la pena. Los sindicatos mayoritarios en vuestra provincia son los que manejan el cotarro de las contrataciones, por supuesto al servicio de cualquiera con cargos heredados o sobrevenidos pero de "interés común". NO os creáis nada del rollo de la eventualidad, eso sí, seguidles el rollo en todo caso si no tenéis otro mejor medio de vida, y no dejéis que os tiren a la primera de cambio, que sin enchufe lo tienen fácil, y tendréis que hacer verdaderas cabriolas para seguir. Y de lo que no es la eventualidad, hay que creerse la mitad o menos, dependiendo de qué se trate. Avanti o popolo. p.d.: necesito un cambio en mi vida. "
Mi agradecimiento al autor, con cuyo permiso se ha podido publicar este artículo.
Su autor parece conocer las cosas desde dentro y no casarse con nadie de todo el abanico sindical; esto no abunda mucho.
"La capacidad de sorpresa no hay que abandonarla nunca, helman@s, pues es lo propio del espíritu cazador-recolector, explorador, aventurero, investigador… podríamos decir, del "homo postálico" y que lo ha hecho evolucionar hasta lo que es hoy día; pero en cuanto a todo esto de las bolsas de contratación, listados de contratación… o como esté de moda decirlo en cada momento, ahí está todo visto ya hace más de una década, siendo Dirección General, OACT, EPE, SAE y lo que sea en adelante esto. No es nada nuevo ni exclusivo de CCOO de ahora ni de UGT de antes ni de las "trillizas" ni "do porco do lolo" ni Falcón ni Pan y vinco -hay que ver las cosas que uno aprende aquí que no salen en ningún otro sitio- ni del Libre ni de la liberalización del 2011 ni del gobierno de ahora ni del de antes ni de la Plataforma de Trabajadores ni de los "correveydiles pelotas" ni del jefe ese mismo ni de su hija. Yo puse aquí una vez la forma clara, escuchada de una persona versada en el asunto, que tenían los de Recursos Humanos de una Jefatura Provincial dada, de darle el contrato que interesaba a alguien dar sin saltarse a los anteriores en la lista, únicamente dándoles unos contratitos cortitos por acumulación aquí y allí donde siempre la hay, la acumulación de tráfico (contratos por refuerzo, por acumulación de tráfico, etc., con su versión aparentemente estable de los fijos discontinuos, mal sacados de otros sectores económicos, como la hostelería o el campo) Los sindicalistas (no generalizo) se hacen propaganda, unos con que se está llevando a cabo de forma "transparente" (tan transparente como cualquier ventanuco en una pocilga), otros con que luchan continuamente, desde su limpio y bienintencionado ugetismo opositor (o no, si son mayoritarios en la jefatura provincial y menos si en la dirección de zona), otros con sus intentos (encima libres de sospecha) de partidismo político, pero también promotores y colaboradores del caos reinante y que tan altamente satisfactorio se demuestra para echar más leña al fuego de la situación reinante promovida por los "águilas" empresariales comunitarios que van tomando posiciones (me llegan cada vez más informaciones que confirman mis fundadas sospechas y teorías al respecto, lo digo por quien crea que escribo por escribir) con su griterío y sindicalismo emocional, infantilmente revolucionario, intentando con su anarcosindicalismo descafeinado y negociador, amén de muy a menudo excedentario de la arrogancia de creerse portadores de la única verdad absoluta de la acción y el pensamiento del sindicalismo de clase, el que defiende los intereses de la llamada por ellos "clase obrera" o "clase trabajadora", como preferiblemente es llamada por otros, intentando formar comités de empresa y judicializar continuamente lo que nunca pareció ser contrario a ninguna norma con rango o no de ley (tampoco quiero generalizar aquí, ni me dirijo a nadie en concreto, por supuesto) Total, que no le deis más vueltas, no vale la pena. Los sindicatos mayoritarios en vuestra provincia son los que manejan el cotarro de las contrataciones, por supuesto al servicio de cualquiera con cargos heredados o sobrevenidos pero de "interés común". NO os creáis nada del rollo de la eventualidad, eso sí, seguidles el rollo en todo caso si no tenéis otro mejor medio de vida, y no dejéis que os tiren a la primera de cambio, que sin enchufe lo tienen fácil, y tendréis que hacer verdaderas cabriolas para seguir. Y de lo que no es la eventualidad, hay que creerse la mitad o menos, dependiendo de qué se trate. Avanti o popolo. p.d.: necesito un cambio en mi vida. "
Mi agradecimiento al autor, con cuyo permiso se ha podido publicar este artículo.
sábado, 5 de julio de 2008
una melodía ?

Buenos días, tardes, noches...No me voy a presentar, soy ¡al fín! de nuevo...de la "casa" o al menos, eso me han hecho creer esta mañana, espero que dure mucho...Después de tres años de lucha ¡ya era hora!
Tenía previsto aportar una preciosa poesía para mi presentación pero no la compartiré hoy. Me gusta la improvisación, aunque sosopecho que alguien me pueda decir algo...bueno, una es como es...
Compartiré con vosotros algún comentario, música, poema...Todo cuanto se me ocurra espontáneamente (de esto se trata). Lo haré, eso sí, con todo respeto, sin olvidar la verdadera esencia de éste blog "La diligencia Postal". Se me ocurre lo importante que es ser diligente, es la única manera de conseguir cosas, de conseguir tus derechos...sobre todo en estos tiempos que corren, llenos de incertidumbre.
Una aportación a este primer encuentro será la bonita imagen acompañada de esta no menos agradable melodía que habla de la amistad.
Haries
miércoles, 2 de julio de 2008
Verano de 2.008
Llega el verano también para La Diligencia Postal. Es momento de ponerse las chanclas y el pantalón corto, de relajarse un poco y cargar las pilas para volver mejor; lo de mejor sólo es un deseo.
Pretendo que durante un tiempo otras personas se ocupen de aportar contenidos a este blog. No me excluyo al cien por cien, seguramente apareceré de vez en cuando, particularmente si en plena canícula nos sorprende alguna movida con repercusiones de calado en lo sindical-laboral. No sería ésta la primera vez que sucede en Correos.
También es una excelente ocasión, amigo lector, para invitarte a que compartas con todos nosotros aquello que guardas para ti sólo desde hace tiempo. ¿Has pensado que por ser bueno y/o interesante merece ser de todos?
Anímate a publicarlo, es tan sencillo como ponerte en contacto con nosotros de la manera que te resulte más cómoda.
Cada persona es como es y, lógicamente, esto implica otro estilo y una temática quizás no del todo coincidente con lo que hasta ahora ha sido La Diligencia Postal, pero estoy seguro de que las aportaciones, las novedades, van a resultar de tu agrado.
Para que puedas hacerte una idea de lo que pretendemos , lo que sigue quiere ser una aproximación al nuevo formato.
Pretendo que durante un tiempo otras personas se ocupen de aportar contenidos a este blog. No me excluyo al cien por cien, seguramente apareceré de vez en cuando, particularmente si en plena canícula nos sorprende alguna movida con repercusiones de calado en lo sindical-laboral. No sería ésta la primera vez que sucede en Correos.
También es una excelente ocasión, amigo lector, para invitarte a que compartas con todos nosotros aquello que guardas para ti sólo desde hace tiempo. ¿Has pensado que por ser bueno y/o interesante merece ser de todos?
Anímate a publicarlo, es tan sencillo como ponerte en contacto con nosotros de la manera que te resulte más cómoda.
Cada persona es como es y, lógicamente, esto implica otro estilo y una temática quizás no del todo coincidente con lo que hasta ahora ha sido La Diligencia Postal, pero estoy seguro de que las aportaciones, las novedades, van a resultar de tu agrado.
Para que puedas hacerte una idea de lo que pretendemos , lo que sigue quiere ser una aproximación al nuevo formato.
Yo lo encuentro mucho más refrescante.
¡Que lo disfrutes!
¡Que lo disfrutes!

http://es.youtube.com/watch?v=wjiof0-fjQw&feature=related
CAUSAS Y AZARES
Cuando Pedro salió a su ventana
no sabía, mi amor, no sabía,
que la luz de esa clara mañana
era luz de su último día.
Y las causas lo fueron cercando
cotidianas, invisibles.
Y el azar se le iba enredando
poderoso, invencible.
Cuando Juan regresaba a su lecho
no sabía, ¡oh, alma querida!,
que en la noche lluviosa y sin techo
lo esperaba el amor de su vida.
Y las causas lo fueron cercando
cotidianas, invisibles.
Y el azar se le iba enredando
poderoso, invencible.
Cuando acabe este verso que canto
yo no sé - yo no sé, madre mía-
si me espera la paz o el espanto
si el ahora o si el todavía.
Pues las causas me andan cercando
cotidianas, invisibles.
Y el azar se me viene enredando
poderoso, invencible.
C. S.
jueves, 27 de marzo de 2008
Desfuncionarización de la plantilla de Correos
Es bien cierto que en los últimos tiempos se han multiplicado las oportunidades al alcance de los funcionarios de Correos de poder abandonar ésta su Casa.
La supresión de la cláusula Ex-11 y la posibilidad de participar en algún proceso de Promoción Interna en la Administración General del Estado han sido objetivos tan largamente anhelados, a veces reivindicados, como denegados. El hecho de que se nos concedan ambos, de pronto, sin ninguna presión especial por nuestra parte, es un indicio bastante revelador de que AHORA SÍ interesa a las altas instancias políticas que tienen la capacidad de decidir. Apunta, además, a que el proceso de desfuncionarización de la plantilla de Correos se está acelerando; puede que estemos entrando en la recta final.
Para intentar construir desde el realismo me ha parecido útil partir de estas tres apreciaciones:
(1) Observo y me doy por enterado de que este proceso que estamos considerando no está encontrando apenas oposición. En el exterior (partidos políticos, grandes sindicatos, la sociedad civil) nadie se manifiesta incomodado por la desaparición de los funcionarios en Correos. Algo de contestación sí que hay dentro, pero en sectores minoritarios y con escasa capacidad de presión.
Con esta correlación de fuerzas pienso que lo más práctico es asumir que la laboralización de la plantilla es un hecho imparable.
(2) De otro lado nadie debe olvidar que tenemos DERECHOS. El funcionario es la otra parte de un contrato con la Administración que ha de ser cumplido y es por ello que no vale cualquier fórmula para esa transición a la que parece que estamos abocados.
Complementariamente creo que deberíamos ser informados, con puntualidad y transparencia, de lo que se está barajando con respecto a nuestro futuro.
(3) El personal afectado, aunque sólo sea por razones de edad, no tiene intereses homogéneos. Sólo a efectos de buscar soluciones al problema considerado se le podría clasificar en dos bloques: Aquellos que aún tienen por delante una vida laboral larga, y los otros, que ya sienten más o menos próximo el momento de su jubilación.
Los primeros, la gente más joven, entiendo que tienen todo el derecho a seguir en Correos en la nueva etapa. Si es que aquí no cabe la condición de funcionario, lo que procede es ofrecerles una laboralización voluntaria; obviamente en unas condiciones favorables a negociar colectivamente, y desde esos mínimos, no tendría porqué haber inconveniente en pactar mejoras a título individual.
También tienen todo el derecho a seguir siendo funcionarios, si es lo que desean. Si en Correos no puede ser, pues entonces habría que facilitarles el acceso a la Administración.
Algo se va haciendo en esta línea y hay que aplaudirlo. Bienvenidas sean la supresión de la Ex-11 y el acceso a la Promoción Interna de la AGE. Falta abrirnos las puertas de las Administraciones Autonómica y Local en unas condiciones de igualdad; al menos que no sean tan discriminatorias que sólo podamos aspirar a lo que nadie quiere.
A los más veteranos corresponde facilitarles el acceso digno a su jubilación. Es del todo previsible que estas alturas no vayan a optar por concursos ni promociones fuera de la Casa. Eso no va con ellos.
Una posibilidad podría consistir en crear para ellos puestos de menor exigencia en la nueva empresa. Serían de carácter laboral y previstos para, a corto plazo, poder ser utilizados en alguna modalidad de contrato de sustitución subvencionado. Todos felices.
Téngase muy presente que para este colectivo la laboralización, si es con las debidas garantías, no supone un grave inconveniente: Pase lo que pase ya tienen adquirido el derecho a jubilarse por Clases Pasivas cuando llegue su momento.
El tema de las prejubilaciones en la Administración está paralizado. Conseguir una excepción para Correos tal vez sería posible, pero seguramente muy costoso. Esa vía me parece muy escarpada y no sé si merecería la pena intentar recorrerla.
Lo que sí está vigente, y puede servir también, es la figura de la Excedencia Voluntaria Incentivada; sólo que su actual diseño le resta mucha eficacia para el cometido que se está considerando.
El problema es que, tal como ahora está, sólo es satisfactoria para un grupo reducido de personas; para que pueda llegar a más gente tiene que estar dotada de un presupuesto mucho mayor y también posibilitar que, con carácter voluntario, el interesado pueda seguir cotizando por el concepto de derechos pasivos durante el tiempo de excedente; aunque sea con su dinero. Es con el fin de hacerla atractiva, de no perjudicar en la cuantía de su futura pensión a quienes aún les faltan unos pocos años para llegar a los 35 de servicio.
Finalmente, tampoco sería mucho pedir un poco de imaginación para lograr un tratamiento fiscal más benigno del incentivo a percibir por la excedencia. Es posible, lo sorprendente es que no se haya hecho hasta ahora, con el grave perjuicio, creo que gratuito, a los compañeros que ya se han acogido a ella en años anteriores.
La supresión de la cláusula Ex-11 y la posibilidad de participar en algún proceso de Promoción Interna en la Administración General del Estado han sido objetivos tan largamente anhelados, a veces reivindicados, como denegados. El hecho de que se nos concedan ambos, de pronto, sin ninguna presión especial por nuestra parte, es un indicio bastante revelador de que AHORA SÍ interesa a las altas instancias políticas que tienen la capacidad de decidir. Apunta, además, a que el proceso de desfuncionarización de la plantilla de Correos se está acelerando; puede que estemos entrando en la recta final.
Para intentar construir desde el realismo me ha parecido útil partir de estas tres apreciaciones:
(1) Observo y me doy por enterado de que este proceso que estamos considerando no está encontrando apenas oposición. En el exterior (partidos políticos, grandes sindicatos, la sociedad civil) nadie se manifiesta incomodado por la desaparición de los funcionarios en Correos. Algo de contestación sí que hay dentro, pero en sectores minoritarios y con escasa capacidad de presión.
Con esta correlación de fuerzas pienso que lo más práctico es asumir que la laboralización de la plantilla es un hecho imparable.
(2) De otro lado nadie debe olvidar que tenemos DERECHOS. El funcionario es la otra parte de un contrato con la Administración que ha de ser cumplido y es por ello que no vale cualquier fórmula para esa transición a la que parece que estamos abocados.
Complementariamente creo que deberíamos ser informados, con puntualidad y transparencia, de lo que se está barajando con respecto a nuestro futuro.
(3) El personal afectado, aunque sólo sea por razones de edad, no tiene intereses homogéneos. Sólo a efectos de buscar soluciones al problema considerado se le podría clasificar en dos bloques: Aquellos que aún tienen por delante una vida laboral larga, y los otros, que ya sienten más o menos próximo el momento de su jubilación.
Los primeros, la gente más joven, entiendo que tienen todo el derecho a seguir en Correos en la nueva etapa. Si es que aquí no cabe la condición de funcionario, lo que procede es ofrecerles una laboralización voluntaria; obviamente en unas condiciones favorables a negociar colectivamente, y desde esos mínimos, no tendría porqué haber inconveniente en pactar mejoras a título individual.
También tienen todo el derecho a seguir siendo funcionarios, si es lo que desean. Si en Correos no puede ser, pues entonces habría que facilitarles el acceso a la Administración.
Algo se va haciendo en esta línea y hay que aplaudirlo. Bienvenidas sean la supresión de la Ex-11 y el acceso a la Promoción Interna de la AGE. Falta abrirnos las puertas de las Administraciones Autonómica y Local en unas condiciones de igualdad; al menos que no sean tan discriminatorias que sólo podamos aspirar a lo que nadie quiere.
A los más veteranos corresponde facilitarles el acceso digno a su jubilación. Es del todo previsible que estas alturas no vayan a optar por concursos ni promociones fuera de la Casa. Eso no va con ellos.
Una posibilidad podría consistir en crear para ellos puestos de menor exigencia en la nueva empresa. Serían de carácter laboral y previstos para, a corto plazo, poder ser utilizados en alguna modalidad de contrato de sustitución subvencionado. Todos felices.
Téngase muy presente que para este colectivo la laboralización, si es con las debidas garantías, no supone un grave inconveniente: Pase lo que pase ya tienen adquirido el derecho a jubilarse por Clases Pasivas cuando llegue su momento.
El tema de las prejubilaciones en la Administración está paralizado. Conseguir una excepción para Correos tal vez sería posible, pero seguramente muy costoso. Esa vía me parece muy escarpada y no sé si merecería la pena intentar recorrerla.
Lo que sí está vigente, y puede servir también, es la figura de la Excedencia Voluntaria Incentivada; sólo que su actual diseño le resta mucha eficacia para el cometido que se está considerando.
El problema es que, tal como ahora está, sólo es satisfactoria para un grupo reducido de personas; para que pueda llegar a más gente tiene que estar dotada de un presupuesto mucho mayor y también posibilitar que, con carácter voluntario, el interesado pueda seguir cotizando por el concepto de derechos pasivos durante el tiempo de excedente; aunque sea con su dinero. Es con el fin de hacerla atractiva, de no perjudicar en la cuantía de su futura pensión a quienes aún les faltan unos pocos años para llegar a los 35 de servicio.
Finalmente, tampoco sería mucho pedir un poco de imaginación para lograr un tratamiento fiscal más benigno del incentivo a percibir por la excedencia. Es posible, lo sorprendente es que no se haya hecho hasta ahora, con el grave perjuicio, creo que gratuito, a los compañeros que ya se han acogido a ella en años anteriores.
martes, 11 de marzo de 2008
Correos y las Elecciones Generales
Concluido el proceso electoral, una de las valoraciones globales que cabría hacer es que la ciudadanía ha decidido dejar las cosas casi como estaban, en el sentido de que van a seguir en el poder los que estaban, con la misma necesidad de apoyos (o falta de ella) y harán oposición quienes la hacían, a una distancia relativa de los ganadores no significativamente diferente.
Otra nota llamativa es el avance de los dos partidos mayoritarios en detrimento de los minoritarios en su conjunto. Muchos han hablado del “avance del bipartidismo”. No está del todo claro si ha sido por méritos de los beneficiados o porque hay opciones políticas que realmente no encajan bien en la sociedad española del siglo XXI y se pone de manifiesto en las consultas electorales.
En lo referente a Correos hay un aspecto positivo derivado de que, como para cualquier empresa, la incertidumbre es casi peor que las malas noticias.
Tanto si continúa nuestro presidente como si no, se puede esperar que desde las instancias políticas que corresponda se dé ya luz verde a la redefinición del primer nivel directivo de esta Casa, tarea pendiente desde hace bastantes meses.
Toda Europa está pisando el acelerador, tratando de superar las etapas que faltan para concluir la liberalización del sector y el desarrollo del mercado interior de los servicios postales.
En esa línea, una de las estrategias de todo el Estado miembro que puede consiste en posicionar lo mejor posible a su operador prestador del Servicio Postal Universal para que pueda competir airosamente en ese mercado liberalizado, ya bastante cercano en el tiempo.
Está claro que el momento es crítico también para nosotros, se entiende mal que permanezcamos largo tiempo sin el concurso de los altos ejecutivos y debe resultar beneficioso el despejar tan importante incógnita... sobre todo si se acierta en la elección.
La parte preocupante del desenlace electoral se deduce de la actuación precedente de los responsables económicos de los ganadores. En estos tiempos quizá se pueda distinguir a unos de otros por sus hechos, no por su ideología, muy particularmente en el terreno económico.
Bien, pues fue el PSOE quien, tras intervenir mucho y mal, acabó permitiendo el desembarco de los italianos en Endesa. Es este mismo partido el que no ve con malos ojos la toma de posiciones en Iberdrola por parte de los franceses de EDF. De hecho, la Bolsa saludó la victoria del PSOE con significativas alzas del sector energético, descontando que se había abierto la veda de los movimientos corporativos.
Correos, hoy por hoy, está lejos de ser tan apetecible como las rentables empresas eléctricas, pero seguramente no por falta de potencial, así que no tiene nada de extraño que despierte el deseo de los grandes operadores extranjeros, algunos ya presentes en España.
Tener vocación europeísta seguramente está muy bien, pero mejor aún si empiezan por la casa de otro; en ese sentido entiendo que los hechos parecen indicar que estaríamos más arropados como proyecto empresarial por el equipo económico que ha resultado perdedor en las elecciones
Otra nota llamativa es el avance de los dos partidos mayoritarios en detrimento de los minoritarios en su conjunto. Muchos han hablado del “avance del bipartidismo”. No está del todo claro si ha sido por méritos de los beneficiados o porque hay opciones políticas que realmente no encajan bien en la sociedad española del siglo XXI y se pone de manifiesto en las consultas electorales.
En lo referente a Correos hay un aspecto positivo derivado de que, como para cualquier empresa, la incertidumbre es casi peor que las malas noticias.
Tanto si continúa nuestro presidente como si no, se puede esperar que desde las instancias políticas que corresponda se dé ya luz verde a la redefinición del primer nivel directivo de esta Casa, tarea pendiente desde hace bastantes meses.
Toda Europa está pisando el acelerador, tratando de superar las etapas que faltan para concluir la liberalización del sector y el desarrollo del mercado interior de los servicios postales.
En esa línea, una de las estrategias de todo el Estado miembro que puede consiste en posicionar lo mejor posible a su operador prestador del Servicio Postal Universal para que pueda competir airosamente en ese mercado liberalizado, ya bastante cercano en el tiempo.
Está claro que el momento es crítico también para nosotros, se entiende mal que permanezcamos largo tiempo sin el concurso de los altos ejecutivos y debe resultar beneficioso el despejar tan importante incógnita... sobre todo si se acierta en la elección.
La parte preocupante del desenlace electoral se deduce de la actuación precedente de los responsables económicos de los ganadores. En estos tiempos quizá se pueda distinguir a unos de otros por sus hechos, no por su ideología, muy particularmente en el terreno económico.
Bien, pues fue el PSOE quien, tras intervenir mucho y mal, acabó permitiendo el desembarco de los italianos en Endesa. Es este mismo partido el que no ve con malos ojos la toma de posiciones en Iberdrola por parte de los franceses de EDF. De hecho, la Bolsa saludó la victoria del PSOE con significativas alzas del sector energético, descontando que se había abierto la veda de los movimientos corporativos.
Correos, hoy por hoy, está lejos de ser tan apetecible como las rentables empresas eléctricas, pero seguramente no por falta de potencial, así que no tiene nada de extraño que despierte el deseo de los grandes operadores extranjeros, algunos ya presentes en España.
Tener vocación europeísta seguramente está muy bien, pero mejor aún si empiezan por la casa de otro; en ese sentido entiendo que los hechos parecen indicar que estaríamos más arropados como proyecto empresarial por el equipo económico que ha resultado perdedor en las elecciones
miércoles, 5 de marzo de 2008
Sobre el colectivo Almanssur
Hacía mucho tiempo que no publicaba nada en este blog sobre el colectivo Almanssur
Su actuación en el foro “Buscaoposiciones-Correos” es conocida por todos, aunque sus vinculaciones, sus objetivos y sus intenciones estén bastante menos claras para la gran mayoría.
Tiene el interés de que, si se cumpliese lo supuesto, nos indicaría cómo se funciona en esta Casa a determinados niveles. Y nos importa, claro que sí.
Se ha suscitado un debate en aquel foro que puede aportar algo de luz al tema y voy a traer aquí la parte más significativa.
http://www.buscaoposiciones.com/foro/Oposiciones-Correos-y-Telegrafos-foro4.htm
“Chiquilicuatre” y su opinión:
“...lo explico para el futuro.
Somos un colectivo muy damnificado, y este es un foro abierto...
hay muchas universidades de psicología y sociología.
En estas se realizan trabajos dirigidos por un profesor y un grupo de trabajo de alumnos aventajados....seleccionan un caso como el nuestro...
durante un tiempo nos estudian...luego se reunen y trazan un plan dividido en varias fases...generan uno o varios nick y deciden entre todos que va a decir a cada cual...
el objeto es estudiar nuestros comportamientos en situaciones límite como cuando estamos en un partido de futbol y si nos vieramos nos avergonzaríamos de nosotros....
lo he cogido al inicio de la fase dos pero habia más fases...cada vez más agresivas....
No es la empresa...esa ya estaba...
nos utilizan para estudios sociológicos...la primera fase es la empatia...ya paso...luego vienen otras como ira, violencia...etc.
el objeto de esos estudios no es correos...es saber como Rajoy debe encarar al Zapatero...o como actua el ser humano bajo el anonimato en situación de confrontación máxima en momentos extremos vitales...
son grupos de trabajo sobre el comportamiento no sobre correos ahora estarán en otro foro...mañana será otra universidad”
Napoleón y sus suposiciones:
“...sigo sin saber a ciencia cierta quienes son los señores del colectivo Almanssur.
Ya llevan por aquí bastante más de un año y durante este tiempo han desarrollado una cantidad de trabajo enorme. Es impensable que sea por diversión o gratuito.
¿Quién ha pagado? Supongo que es ahí donde se esconde la clave.
Es evidente que ha de ser quien tenga mucho dinero y pocos inconvenientes en gastárselo buscando un beneficio que le compense.
Aunque el experimentar con personas roce lo inmoral, podría ser la Universidad de no sé dónde la que mantuviese durante un par de cursos académicos (de momento) a un grupo investigando a la gente de Correos con fines científicos. Se me hace bastante raro. Casi no me lo puedo creer.
Otra posibilidad, mucho más verosímil, es que sea la propia Dirección de esta empresa la que se gaste los euros en lograr que su personal no incordie mucho mientras andamos todos el difícil camino de la transición hacia la empresa privada.
No se trataría, como bien dice Predikator, de pillar a Fulanito, que a estas alturas ya debe de estar más fichado que el Lute, sino de conseguir, por ejemplo, que se vote a un modelo sindical y no a otro para que se acepten sin oposición cosas como el puesto tipo o el contrato fijo-discontinuo. De lograr que si hay movilizaciones sean pequeñas y controladas. En resumen, de tener las riendas, de llevar la iniciativa”
La respuesta de Almanssur:
“Desde luego querido corso el dinero no da la felicidad pero ayuda a conseguirla.
Y en lo referente a la solera y el ius solis tod@s comos citadáns o casi.
Pasta haber hayla, el asunto es que se prefiera destinar a pagar ciertas actuaciones y no salarios. En eso estoy de acuerdo contigo”
Traducido:
“Desde luego querido corso el dinero no da la felicidad pero ayuda a conseguirla”
Se está refiriendo a la hipótesis de que el enorme trabajo que han venido realizando en el foro no puede ser gratuito.
Confirma que hay dinero, efectivamente, aunque no sea la única fuente de motivación o de satisfacción.
“Y en lo referente a la solera y el ius solis tod@s comos citadáns o casi”
Responde aquí a observación de que el buen sentido sugiere que son gente vinculada a la Dirección de Correos, quizás a Comunicación.
Nos dice que coincidimos, o casi, en la procedencia. Si se quiere puede entenderse que en la actualidad ya no; es decir, que ya no están en Correos.
“Pasta haber hayla, el asunto es que se prefiera destinar a pagar ciertas actuaciones y no salarios.”
Este párrafo reafirma a los dos anteriores: No trabajan gratis (de algo tendrían que vivir, naturalmente), pero no cobran de Correos en concepto de salario, podría ser por la venta de servicios de profesionales externos. Suele estar eso muy bien pagado.
Es grande esto de trabajar en una empresa grande; puede pagar grandes sumas por cosas que la harán todavía más grande
Su actuación en el foro “Buscaoposiciones-Correos” es conocida por todos, aunque sus vinculaciones, sus objetivos y sus intenciones estén bastante menos claras para la gran mayoría.
Tiene el interés de que, si se cumpliese lo supuesto, nos indicaría cómo se funciona en esta Casa a determinados niveles. Y nos importa, claro que sí.
Se ha suscitado un debate en aquel foro que puede aportar algo de luz al tema y voy a traer aquí la parte más significativa.
http://www.buscaoposiciones.com/foro/Oposiciones-Correos-y-Telegrafos-foro4.htm
“Chiquilicuatre” y su opinión:
“...lo explico para el futuro.
Somos un colectivo muy damnificado, y este es un foro abierto...
hay muchas universidades de psicología y sociología.
En estas se realizan trabajos dirigidos por un profesor y un grupo de trabajo de alumnos aventajados....seleccionan un caso como el nuestro...
durante un tiempo nos estudian...luego se reunen y trazan un plan dividido en varias fases...generan uno o varios nick y deciden entre todos que va a decir a cada cual...
el objeto es estudiar nuestros comportamientos en situaciones límite como cuando estamos en un partido de futbol y si nos vieramos nos avergonzaríamos de nosotros....
lo he cogido al inicio de la fase dos pero habia más fases...cada vez más agresivas....
No es la empresa...esa ya estaba...
nos utilizan para estudios sociológicos...la primera fase es la empatia...ya paso...luego vienen otras como ira, violencia...etc.
el objeto de esos estudios no es correos...es saber como Rajoy debe encarar al Zapatero...o como actua el ser humano bajo el anonimato en situación de confrontación máxima en momentos extremos vitales...
son grupos de trabajo sobre el comportamiento no sobre correos ahora estarán en otro foro...mañana será otra universidad”
Napoleón y sus suposiciones:
“...sigo sin saber a ciencia cierta quienes son los señores del colectivo Almanssur.
Ya llevan por aquí bastante más de un año y durante este tiempo han desarrollado una cantidad de trabajo enorme. Es impensable que sea por diversión o gratuito.
¿Quién ha pagado? Supongo que es ahí donde se esconde la clave.
Es evidente que ha de ser quien tenga mucho dinero y pocos inconvenientes en gastárselo buscando un beneficio que le compense.
Aunque el experimentar con personas roce lo inmoral, podría ser la Universidad de no sé dónde la que mantuviese durante un par de cursos académicos (de momento) a un grupo investigando a la gente de Correos con fines científicos. Se me hace bastante raro. Casi no me lo puedo creer.
Otra posibilidad, mucho más verosímil, es que sea la propia Dirección de esta empresa la que se gaste los euros en lograr que su personal no incordie mucho mientras andamos todos el difícil camino de la transición hacia la empresa privada.
No se trataría, como bien dice Predikator, de pillar a Fulanito, que a estas alturas ya debe de estar más fichado que el Lute, sino de conseguir, por ejemplo, que se vote a un modelo sindical y no a otro para que se acepten sin oposición cosas como el puesto tipo o el contrato fijo-discontinuo. De lograr que si hay movilizaciones sean pequeñas y controladas. En resumen, de tener las riendas, de llevar la iniciativa”
La respuesta de Almanssur:
“Desde luego querido corso el dinero no da la felicidad pero ayuda a conseguirla.
Y en lo referente a la solera y el ius solis tod@s comos citadáns o casi.
Pasta haber hayla, el asunto es que se prefiera destinar a pagar ciertas actuaciones y no salarios. En eso estoy de acuerdo contigo”
Traducido:
“Desde luego querido corso el dinero no da la felicidad pero ayuda a conseguirla”
Se está refiriendo a la hipótesis de que el enorme trabajo que han venido realizando en el foro no puede ser gratuito.
Confirma que hay dinero, efectivamente, aunque no sea la única fuente de motivación o de satisfacción.
“Y en lo referente a la solera y el ius solis tod@s comos citadáns o casi”
Responde aquí a observación de que el buen sentido sugiere que son gente vinculada a la Dirección de Correos, quizás a Comunicación.
Nos dice que coincidimos, o casi, en la procedencia. Si se quiere puede entenderse que en la actualidad ya no; es decir, que ya no están en Correos.
“Pasta haber hayla, el asunto es que se prefiera destinar a pagar ciertas actuaciones y no salarios.”
Este párrafo reafirma a los dos anteriores: No trabajan gratis (de algo tendrían que vivir, naturalmente), pero no cobran de Correos en concepto de salario, podría ser por la venta de servicios de profesionales externos. Suele estar eso muy bien pagado.
Es grande esto de trabajar en una empresa grande; puede pagar grandes sumas por cosas que la harán todavía más grande
viernes, 15 de febrero de 2008
A ti, compañero.
Mañana recae toda la responsabilidad sobre los trabajadores de Coreos.
Para entonces todo el que tenía que decir algo ya lo habrá dicho y debe hacerse a un lado para que seas tú quien tome la iniciativa.
Quiero terminar transmitiéndote mi convicción de que los problemas que nos preocupan y que hemos venido planteando son reales y son importantes. También creo que no se pueden resolver sin ti, sin tu apoyo.
Si mañana fracasamos vamos a quedarnos desarmados para una buena temporada. Sin capacidad de respuesta, en una época crucial para nuestros intereses como trabajadores.
Es por eso que tengo el atrevimiento de pedir tu presencia en la concentración de mañana en Madrid; que unas tu voz a la de todos en pro de nuestras justas reivindicaciones.
Si puedes acudir no nos falles.
Es para mejorar todos.
Para entonces todo el que tenía que decir algo ya lo habrá dicho y debe hacerse a un lado para que seas tú quien tome la iniciativa.
Quiero terminar transmitiéndote mi convicción de que los problemas que nos preocupan y que hemos venido planteando son reales y son importantes. También creo que no se pueden resolver sin ti, sin tu apoyo.
Si mañana fracasamos vamos a quedarnos desarmados para una buena temporada. Sin capacidad de respuesta, en una época crucial para nuestros intereses como trabajadores.
Es por eso que tengo el atrevimiento de pedir tu presencia en la concentración de mañana en Madrid; que unas tu voz a la de todos en pro de nuestras justas reivindicaciones.
Si puedes acudir no nos falles.
Es para mejorar todos.
miércoles, 13 de febrero de 2008
No olvides nuestra cita
Poco falta ya para el acontecimiento que viviremos en Madrid el 16 de Febrero.
Supongo que ya has hecho un hueco en tu agenda porque tienes un motivo muy especial para ponerte en camino: Tus compañeros te necesitamos.
¿Has mirado a tu alrededor?
No puede ser que te guste lo que ves.
El reparto colapsado en muchos puntos durante buena parte del año. ¿No has llegado a sentir vergüenza del servicio que damos?
Si miras hacia atrás te costará mucho recordar una situación peor, seguro.
Tu puesto de trabajo no es lo que era y la consideración hacia tu persona tampoco. Te han endiñado un puesto tipo, te han colocado a un latiguero y ahora eres chica para todo, con una nominita que ya no se puede estirar más.
Los compañeros de toda la vida se dan de empujones por agarrar una plaza en otro ministerio y salir de aquí lo antes posible. Los primeros los sindicalistas, habitualmente bien informados, junto con los “bien situados”, mejor informados todavía.
Las cosas deben pintar muy mal aquí, ¿no crees?
Si salir es un problema, entrar es aún peor. A pesar de los que se llenan la boca hablando de la fijeza el resultado es una clara disminución de la calidad del empleo: se pierden plazas de funcionario y se ganan de laboral; laboral al que pueden poner tranquilamente en la calle a los cuatro días, con toda su “fijeza” y por cuatro Euros.
Por si fuera poco, el proceso de selección para el acceso parece que es la zanahoria que le han dado a algún sindicato (ya se entiende que “a cambio de”) y se han esmerado en hacerlo injusto, opaco, chapucero, arbitrario... Y lo han conseguido, sí señor.
¿Y los sindicatos?
Pues nada, ahí los puedes ver como casi siempre, salvo alguna honrosa excepción empantanados en sus batallitas y la casa sin barrer.
No es único el motivo de protesta, ya quisiéramos nosotros; hay un cúmulo de circunstancias que han ido deteriorando nuestro salario, nuestras condiciones de trabajo, nuestro entorno laboral. Amenazan con llevarnos a peor y alguna vez habrá que dar un puñetazo en la mesa y decir ¡basta!
El próximo sábado 16 es una excelente ocasión para mostrarnos unidos, y por lo tanto fuertes. Para hacernos respetar ¿No te dan sana envida otros colectivos de trabajadores y sus éxitos? Pues creo que no sean ni más ni menos que nosotros.
Sólo te supone un pequeño sacrificio y sé que estarás allí, con todos nosotros.
Te lo agradecemos de antemano.
Supongo que ya has hecho un hueco en tu agenda porque tienes un motivo muy especial para ponerte en camino: Tus compañeros te necesitamos.
¿Has mirado a tu alrededor?
No puede ser que te guste lo que ves.
El reparto colapsado en muchos puntos durante buena parte del año. ¿No has llegado a sentir vergüenza del servicio que damos?
Si miras hacia atrás te costará mucho recordar una situación peor, seguro.
Tu puesto de trabajo no es lo que era y la consideración hacia tu persona tampoco. Te han endiñado un puesto tipo, te han colocado a un latiguero y ahora eres chica para todo, con una nominita que ya no se puede estirar más.
Los compañeros de toda la vida se dan de empujones por agarrar una plaza en otro ministerio y salir de aquí lo antes posible. Los primeros los sindicalistas, habitualmente bien informados, junto con los “bien situados”, mejor informados todavía.
Las cosas deben pintar muy mal aquí, ¿no crees?
Si salir es un problema, entrar es aún peor. A pesar de los que se llenan la boca hablando de la fijeza el resultado es una clara disminución de la calidad del empleo: se pierden plazas de funcionario y se ganan de laboral; laboral al que pueden poner tranquilamente en la calle a los cuatro días, con toda su “fijeza” y por cuatro Euros.
Por si fuera poco, el proceso de selección para el acceso parece que es la zanahoria que le han dado a algún sindicato (ya se entiende que “a cambio de”) y se han esmerado en hacerlo injusto, opaco, chapucero, arbitrario... Y lo han conseguido, sí señor.
¿Y los sindicatos?
Pues nada, ahí los puedes ver como casi siempre, salvo alguna honrosa excepción empantanados en sus batallitas y la casa sin barrer.
No es único el motivo de protesta, ya quisiéramos nosotros; hay un cúmulo de circunstancias que han ido deteriorando nuestro salario, nuestras condiciones de trabajo, nuestro entorno laboral. Amenazan con llevarnos a peor y alguna vez habrá que dar un puñetazo en la mesa y decir ¡basta!
El próximo sábado 16 es una excelente ocasión para mostrarnos unidos, y por lo tanto fuertes. Para hacernos respetar ¿No te dan sana envida otros colectivos de trabajadores y sus éxitos? Pues creo que no sean ni más ni menos que nosotros.
Sólo te supone un pequeño sacrificio y sé que estarás allí, con todos nosotros.
Te lo agradecemos de antemano.
viernes, 8 de febrero de 2008
Démonos una oportunidad
Por segunda vez en dos meses Sindicato Libre y UGT convocan a los trabajadores de Correos, ahora a una concentración que tendrá lugar en Madrid el próximo 16 de Febrero.
Las reivindicaciones no han variado, pero no fueron el principal motivo de la generalizada falta de apoyo en Diciembre ni lo van a ser ahora.
Se echa en falta un amplio debate público sobre el particular, pero a las que hay no les falta una buena dosis de realismo ni de razón de ser, así que, aun con matices, creo que satisfacen aceptablemente las expectativas de la mayoría. Ahí NO está el escollo.
Yo rechacé la acción reivindicativa de Navidad movido por la desconfianza en los promotores, fundamentalmente en las personas que dirigen UGT, cuya gestión al frente del sindicato considero lamentable. La propia convocatoria adoleció de graves defectos de forma que no supieron o no quisieron corregir durante la campaña.
Ante un descalabro más que previsible no fue difícil calcular que el efecto esperado de la movilización iba a resultar totalmente contraproducente para los intereses de los trabajadores, intereses con los que estoy comprometido.
Con toda lógica no secundé la huelga.
Algo ha cambiado en este segundo intento.
De fondo se nota que los convocantes han entendido que carecen de la capacidad de convocatoria suficiente y que volverían a fracasar si no hacen las cosas mejor.
Después de más de una década de sufrir las malas consecuencias del sindicalismo de concertación sin participar en los beneficios, de una racha horrorosa de fracasos reivindicativos y de frustración, NO se puede empezar pidiendo grandes sacrificios a la gente.
¡Esta vez se está haciendo mucho mejor!
Un viaje a Madrid pagado, en buena compañía, es una carga mucho más llevadera que desangrar en un 20% a la triste nómina, en los tiempos que corren. Preferiría no pensar en lo que nos gastaremos allí para celebrarlo.
No basta con pedir poco para lograr un seguimiento masivo; además, hay que ser capaz de convencer de que se va a conseguir mucho.
Yo diría que eso pasa inevitablemente por un amplio consenso entre las Organizaciones Sindicales: si se consigue dar la sensación de unidad, de compromiso masivo con una causa, los trabajadores creeremos en el proyecto y en nuestras posibilidades; de lo contrario no. En ambos casos actuaremos en consecuencia.
Lo visto en los comunicados oficiales y en los lugares de encuentro en internet parece indicar que se ha aprendido la lección y que se intenta, particularmente desde UGT, sustituir la prepotencia, los insultos y la casi-orden de secundar de la pasada campaña por el acercamiento, la petición de solidaridad y de ayuda para una causa que es de todos.
Si se continúa por ese camino los resultados obtenidos no deberían ser peores, seguramente mejoren, produciéndose además el beneficioso efecto “bola de nieve”: a medida que algunas OOSS vayan sumándose a la movilización, el éxito se va haciendo más probable... y pocos querrán quedarse al margen.
Ahora sí parece posible y no hay mucho que perder.
Confío en que entre todos seremos capaces de administrar correctamente la victoria.
Démonos una oportunidad
Las reivindicaciones no han variado, pero no fueron el principal motivo de la generalizada falta de apoyo en Diciembre ni lo van a ser ahora.
Se echa en falta un amplio debate público sobre el particular, pero a las que hay no les falta una buena dosis de realismo ni de razón de ser, así que, aun con matices, creo que satisfacen aceptablemente las expectativas de la mayoría. Ahí NO está el escollo.
Yo rechacé la acción reivindicativa de Navidad movido por la desconfianza en los promotores, fundamentalmente en las personas que dirigen UGT, cuya gestión al frente del sindicato considero lamentable. La propia convocatoria adoleció de graves defectos de forma que no supieron o no quisieron corregir durante la campaña.
Ante un descalabro más que previsible no fue difícil calcular que el efecto esperado de la movilización iba a resultar totalmente contraproducente para los intereses de los trabajadores, intereses con los que estoy comprometido.
Con toda lógica no secundé la huelga.
Algo ha cambiado en este segundo intento.
De fondo se nota que los convocantes han entendido que carecen de la capacidad de convocatoria suficiente y que volverían a fracasar si no hacen las cosas mejor.
Después de más de una década de sufrir las malas consecuencias del sindicalismo de concertación sin participar en los beneficios, de una racha horrorosa de fracasos reivindicativos y de frustración, NO se puede empezar pidiendo grandes sacrificios a la gente.
¡Esta vez se está haciendo mucho mejor!
Un viaje a Madrid pagado, en buena compañía, es una carga mucho más llevadera que desangrar en un 20% a la triste nómina, en los tiempos que corren. Preferiría no pensar en lo que nos gastaremos allí para celebrarlo.
No basta con pedir poco para lograr un seguimiento masivo; además, hay que ser capaz de convencer de que se va a conseguir mucho.
Yo diría que eso pasa inevitablemente por un amplio consenso entre las Organizaciones Sindicales: si se consigue dar la sensación de unidad, de compromiso masivo con una causa, los trabajadores creeremos en el proyecto y en nuestras posibilidades; de lo contrario no. En ambos casos actuaremos en consecuencia.
Lo visto en los comunicados oficiales y en los lugares de encuentro en internet parece indicar que se ha aprendido la lección y que se intenta, particularmente desde UGT, sustituir la prepotencia, los insultos y la casi-orden de secundar de la pasada campaña por el acercamiento, la petición de solidaridad y de ayuda para una causa que es de todos.
Si se continúa por ese camino los resultados obtenidos no deberían ser peores, seguramente mejoren, produciéndose además el beneficioso efecto “bola de nieve”: a medida que algunas OOSS vayan sumándose a la movilización, el éxito se va haciendo más probable... y pocos querrán quedarse al margen.
Ahora sí parece posible y no hay mucho que perder.
Confío en que entre todos seremos capaces de administrar correctamente la victoria.
Démonos una oportunidad
sábado, 26 de enero de 2008
La sórdida lucha por la hegemonía sindical
Por centrar el tema indicaré que este artículo se publicó en el foro “Buscaoposiciones”, donde pasó bastante desapercibido.
Tiene la cualidad de abordar el tema de los despedidos del 9 de Mayo desde la independencia, la sinceridad y el rigor.
Así se ven las cosas desde esa perspectiva y había que decirlo; lo ha hecho Blaky, tal como puedes leer a continuación, y a él hay que agradecérselo.
___________________________________________
“A veces nos cuesta leer lo que nos cuesta creer..."ni indemnizado por despido" significa, ni más ni menos, que habiéndose declarado un despido improcedente, la empresa ha de indemnizarte. Es decir, que se te impide trabajar en Correos si eres despedido sin motivos y les ganas en un juicio.
Esto es lo que se firmó, esto lo que se aplicó y contra esto claman las sentencias que van saliendo.
Yo nunca he escuchado a nadie pedir perdón por esto. Nunca.
En cuanto a lo de asustar viejas (mis respetos para la tercera edad) con aquello de que ocuparían las plazas a las que muchos funcionarios deseaban trasladarse... la salida pronta de quienes no pueden defender razonablemente lo que han hecho y buscan meter miedo y enfrentar al colectivo para camuflar su pifiada. Es falso. Estos compañeros, a los que se les reconoce sufijeza, sólo se les reconoce eso. No obtienen una plaza determinada. Obtienen un contrato fijo.
La realidad fue otra. Algunos la recordamos como muy reciente. Un modelo sindical venció por la mano con una sentencia a otro modelo que llevaba años ensayandose en la empresa.
Entonces, como ahora, los intereses de determinadas organizaciones se impusieron sobre los del colectivo de trabajadores, y para no perder protagonismo, para no perder hegemonía, en medio de un ataque de pánico, firmaron todo, todo, todo (no fue sólo esto, hubo un endurecimiento general de las condiciones laborales de los eventuales, y muchas más perlas....) con tal de echar abajo esa sentencia y volver de nuevo la tortilla para culpar a las victimas de todo.
Pero, ya vemos, tiempo después no se habla aquí de lo vergonzoso que es para el colectivo entero que las sentencias vayan reparando lo que nosotros por falta de solidaridad, coraje y dignidad no supimos o quisimos arreglar entonces.
No, se corean las mismas fórmulas hoy que entonces se escucharon por las carterías.... nada hemos aprendido de aquello, al parecer. Eso es lo peor. Y hoy, como entonces, las organizaciones sindicales miran más hacia su ombligo que hacia el interés general.
Hastío. Es una buena palabra para definir lo que siento.”
Tiene la cualidad de abordar el tema de los despedidos del 9 de Mayo desde la independencia, la sinceridad y el rigor.
Así se ven las cosas desde esa perspectiva y había que decirlo; lo ha hecho Blaky, tal como puedes leer a continuación, y a él hay que agradecérselo.
___________________________________________
“A veces nos cuesta leer lo que nos cuesta creer..."ni indemnizado por despido" significa, ni más ni menos, que habiéndose declarado un despido improcedente, la empresa ha de indemnizarte. Es decir, que se te impide trabajar en Correos si eres despedido sin motivos y les ganas en un juicio.
Esto es lo que se firmó, esto lo que se aplicó y contra esto claman las sentencias que van saliendo.
Yo nunca he escuchado a nadie pedir perdón por esto. Nunca.
En cuanto a lo de asustar viejas (mis respetos para la tercera edad) con aquello de que ocuparían las plazas a las que muchos funcionarios deseaban trasladarse... la salida pronta de quienes no pueden defender razonablemente lo que han hecho y buscan meter miedo y enfrentar al colectivo para camuflar su pifiada. Es falso. Estos compañeros, a los que se les reconoce sufijeza, sólo se les reconoce eso. No obtienen una plaza determinada. Obtienen un contrato fijo.
La realidad fue otra. Algunos la recordamos como muy reciente. Un modelo sindical venció por la mano con una sentencia a otro modelo que llevaba años ensayandose en la empresa.
Entonces, como ahora, los intereses de determinadas organizaciones se impusieron sobre los del colectivo de trabajadores, y para no perder protagonismo, para no perder hegemonía, en medio de un ataque de pánico, firmaron todo, todo, todo (no fue sólo esto, hubo un endurecimiento general de las condiciones laborales de los eventuales, y muchas más perlas....) con tal de echar abajo esa sentencia y volver de nuevo la tortilla para culpar a las victimas de todo.
Pero, ya vemos, tiempo después no se habla aquí de lo vergonzoso que es para el colectivo entero que las sentencias vayan reparando lo que nosotros por falta de solidaridad, coraje y dignidad no supimos o quisimos arreglar entonces.
No, se corean las mismas fórmulas hoy que entonces se escucharon por las carterías.... nada hemos aprendido de aquello, al parecer. Eso es lo peor. Y hoy, como entonces, las organizaciones sindicales miran más hacia su ombligo que hacia el interés general.
Hastío. Es una buena palabra para definir lo que siento.”
viernes, 18 de enero de 2008
La movilización que vendrá, y III
Finalizaba la segunda entrega de este trabajo con la promesa implícita de pasar revista a las acciones reivindicativas que los trabajadores de Correos tenemos a nuestro alcance, en la defensa legítima de nuestros intereses.
Se decía que algo se podía y se debía hacer. Añadiré que éste es un buen momento para hacerlo, que cualquier momento puede ser bueno si se hacen las cosas bien y se consiguen los objetivos.
Tenemos tendencia a considerar óptimas las épocas de mayor actividad (Navidad, campañas electorales). Sin negar que presentan algunas ventajas, hay que reconocer que no faltan inconvenientes; uno evidente es la pérdida de los incentivos económicos que las acompañan habitualmente, lo que equivale a encarecer el coste de la huelga y desincentivar la participación.
En cualquier caso, el seguimiento que logró el conflicto de la pasada Navidad demuestra que la elección de un supuesto buen momento no garantiza el éxito de la convocatoria sin la concurrencia de otros factores.
No todo está en contra, hay algunos aspectos que juegan a favor y son los que se debería explotar; veamos:
En primer lugar la ya comentada sensación de descontento. No es un mal punto de partida, sobre todo teniendo en cuenta que es para todos, que no distingue mucho de siglas.
Si la percepción es correcta, si las cosas son así, estaríamos ante una oportunidad de lograr una cierta unidad sindical de las bases. Quizás endeble, efímera... pero suficiente para lograr la paralización de algunos puntos neurálgicos de la Red Postal. Esa ha sido, seguramente, la enseñanza más provechosa de la huelga de Diciembre.
Se ha demostrado que eso SÍ se puede conseguir. Y no es poco.
Descartada la unidad sindical por las alturas, necesaria para una contundente huelga general, nos queda la posibilidad de empezar por acciones parciales, selectivas.
Nuestro conocimiento del medio nos permitiría elegir las más eficaces, en el sentido de generar más paro inducido, involuntario y por tanto gratuito para los compañeros obligados a “sufrirlo”.
De esta manera se podría conseguir el objetivo de paralizar la actividad de la empresa en un buen porcentaje, sin la contrapartida de un elevado coste económico y de desgaste para el conjunto de los trabajadores.
Alguien me podrá decir que sí, pero que hay unos servicios mínimos que hasta podrían ser abusivos. Yo respondería que ya, pero que también hay unos piquetes informativos para esas ocasiones.
Por otra parte, conviene que tengamos en cuenta que los beneficios de la empresa no están siendo espectaculares en los últimos tiempos, la distancia que nos separa de los números rojos no es demasiado grande y el entrar en pérdidas sería un durísimo revés para las intenciones privatizadoras de nuestros políticos. Tampoco sería muy saludable para la estabilidad laboral de nuestros directivos… y negociarían con el Comité de Huelga, yo creo que sí, si perciben la posibilidad de que se deteriore sensiblemente la cuenta de resultados de la Sociedad.
En la misma línea anterior, cuando se hacía referencia a paralizar la actividad de la empresa, entiendo que podrían ser factibles acciones selectivas, de una buena relación eficacia/coste para los trabajadores, encaminadas a dificultar el flujo de ingresos.
Podría servir, a modo de ejemplo, la paralización de la admisión en las oficinas durante alguna parte de la jornada, en horas punta.
Terminaré diciendo que mi única pretensión es contribuir al debate sobre cómo mejorar las condiciones laborales de las personas que trabajamos en Correos. Si algo consigo aportar a esa tarea mi trabajo habrá merecido la pena.
Tampoco tengo la menor sensación de estar perjudicando los intereses de la empresa, parto del firme convencimiento de que en buena medida la empresa somos nosotros y funcionará si nosotros empujamos. A cambio de hacerlo debemos pedir unas condiciones de trabajo dignas en todos los sentidos, necesarias para seguir funcionando.
Señores directivos, yo quisiera que se ganen Vds. la paz social en lugar de comprarla; por cierto, con dinero de la empresa.
Se decía que algo se podía y se debía hacer. Añadiré que éste es un buen momento para hacerlo, que cualquier momento puede ser bueno si se hacen las cosas bien y se consiguen los objetivos.
Tenemos tendencia a considerar óptimas las épocas de mayor actividad (Navidad, campañas electorales). Sin negar que presentan algunas ventajas, hay que reconocer que no faltan inconvenientes; uno evidente es la pérdida de los incentivos económicos que las acompañan habitualmente, lo que equivale a encarecer el coste de la huelga y desincentivar la participación.
En cualquier caso, el seguimiento que logró el conflicto de la pasada Navidad demuestra que la elección de un supuesto buen momento no garantiza el éxito de la convocatoria sin la concurrencia de otros factores.
No todo está en contra, hay algunos aspectos que juegan a favor y son los que se debería explotar; veamos:
En primer lugar la ya comentada sensación de descontento. No es un mal punto de partida, sobre todo teniendo en cuenta que es para todos, que no distingue mucho de siglas.
Si la percepción es correcta, si las cosas son así, estaríamos ante una oportunidad de lograr una cierta unidad sindical de las bases. Quizás endeble, efímera... pero suficiente para lograr la paralización de algunos puntos neurálgicos de la Red Postal. Esa ha sido, seguramente, la enseñanza más provechosa de la huelga de Diciembre.
Se ha demostrado que eso SÍ se puede conseguir. Y no es poco.
Descartada la unidad sindical por las alturas, necesaria para una contundente huelga general, nos queda la posibilidad de empezar por acciones parciales, selectivas.
Nuestro conocimiento del medio nos permitiría elegir las más eficaces, en el sentido de generar más paro inducido, involuntario y por tanto gratuito para los compañeros obligados a “sufrirlo”.
De esta manera se podría conseguir el objetivo de paralizar la actividad de la empresa en un buen porcentaje, sin la contrapartida de un elevado coste económico y de desgaste para el conjunto de los trabajadores.
Alguien me podrá decir que sí, pero que hay unos servicios mínimos que hasta podrían ser abusivos. Yo respondería que ya, pero que también hay unos piquetes informativos para esas ocasiones.
Por otra parte, conviene que tengamos en cuenta que los beneficios de la empresa no están siendo espectaculares en los últimos tiempos, la distancia que nos separa de los números rojos no es demasiado grande y el entrar en pérdidas sería un durísimo revés para las intenciones privatizadoras de nuestros políticos. Tampoco sería muy saludable para la estabilidad laboral de nuestros directivos… y negociarían con el Comité de Huelga, yo creo que sí, si perciben la posibilidad de que se deteriore sensiblemente la cuenta de resultados de la Sociedad.
En la misma línea anterior, cuando se hacía referencia a paralizar la actividad de la empresa, entiendo que podrían ser factibles acciones selectivas, de una buena relación eficacia/coste para los trabajadores, encaminadas a dificultar el flujo de ingresos.
Podría servir, a modo de ejemplo, la paralización de la admisión en las oficinas durante alguna parte de la jornada, en horas punta.
Terminaré diciendo que mi única pretensión es contribuir al debate sobre cómo mejorar las condiciones laborales de las personas que trabajamos en Correos. Si algo consigo aportar a esa tarea mi trabajo habrá merecido la pena.
Tampoco tengo la menor sensación de estar perjudicando los intereses de la empresa, parto del firme convencimiento de que en buena medida la empresa somos nosotros y funcionará si nosotros empujamos. A cambio de hacerlo debemos pedir unas condiciones de trabajo dignas en todos los sentidos, necesarias para seguir funcionando.
Señores directivos, yo quisiera que se ganen Vds. la paz social en lugar de comprarla; por cierto, con dinero de la empresa.
martes, 15 de enero de 2008
La movilización que vendrá-II
A modo de introducción, diré que en la primera parte publicada de este trabajo procuré dejar patente mi convencimiento de que hay unos motivos reales para el descontento y que éste ha terminado por instalarse en una parte apreciable del personal de Correos.
Es ésta una de las premisas necesarias para el éxito de una hipotética movilización. Necesaria, pero no suficiente: También se requiere la aplicación de una serie de recursos, humanos y materiales, a la puesta en práctica del proceso reivindicativo; proceso forzosamente complejo desde el momento en que nos referimos a una gran empresa con más de 65.000 trabajadores repartidos por todo el Estado. Habría mucho que organizar, mucho que informar, mucho que motivar.
Naturalmente, estoy pensando en las organizaciones que disponen de esos recursos (léase Plataforma, sindicatos…) y en su voluntad de aplicarlos a la finalidad que estamos considerando.
Sobre esta última cuestión debemos ser realistas y aceptar que la unidad sindical en torno a este tipo de acciones es muy difícil de conseguir porque las organizaciones, particularmente las poderosas, se deben a intereses ajenos (políticos, de siglas, etc.), que no siempre coinciden, incluso a veces se contraponen.
También es difícil de gestionar por causa del afán de protagonismo desmedido que han demostrado algunos; bien visible, por ejemplo, a lo largo de todo el desarrollo de la pasada convocatoria de huelga de UGT y SL. Esto origina contratiempos hasta por las causas más nimias.
Finalmente, no resulta fácil de mantener porque ya en otras ocasiones equiparables la Dirección ha actuado muy eficazmente para reventar dicha unidad. Ya hace una década, pero aún recordamos las protestas contra la Ley Postal y el “descuelgue” de CCOO. Pocas dudas me caben de que se volvería a intentar y no muchas más de que se volvería a conseguir. A fin de cuentas, los protagonistas de aquello han ganado las elecciones sindicales con posterioridad y su cúpula se ha repartido todo lo que había que repartir.
No se trata de que guste o no, sino de asimilar que esto es lo que hay e intentar hacer con ello lo que se pueda; no más ni tampoco menos.
Partiendo de la hipótesis de que la unidad sindical es imprescindible para el éxito de una confrontación total, mi conclusión es que sería una mala estrategia el empezar por ahí. Muy probablemente nos conduciría al fracaso y si el seguimiento hubiera sido mediano, esta vez sí nos iba a costar recuperarnos.
De ninguna manera equivale esto a decir que no se puede hacer nada. Claro que sí. Más aún, te anticipo amigo lector, que pienso que se puede y se debe hacer algo.
Es ésta una de las premisas necesarias para el éxito de una hipotética movilización. Necesaria, pero no suficiente: También se requiere la aplicación de una serie de recursos, humanos y materiales, a la puesta en práctica del proceso reivindicativo; proceso forzosamente complejo desde el momento en que nos referimos a una gran empresa con más de 65.000 trabajadores repartidos por todo el Estado. Habría mucho que organizar, mucho que informar, mucho que motivar.
Naturalmente, estoy pensando en las organizaciones que disponen de esos recursos (léase Plataforma, sindicatos…) y en su voluntad de aplicarlos a la finalidad que estamos considerando.
Sobre esta última cuestión debemos ser realistas y aceptar que la unidad sindical en torno a este tipo de acciones es muy difícil de conseguir porque las organizaciones, particularmente las poderosas, se deben a intereses ajenos (políticos, de siglas, etc.), que no siempre coinciden, incluso a veces se contraponen.
También es difícil de gestionar por causa del afán de protagonismo desmedido que han demostrado algunos; bien visible, por ejemplo, a lo largo de todo el desarrollo de la pasada convocatoria de huelga de UGT y SL. Esto origina contratiempos hasta por las causas más nimias.
Finalmente, no resulta fácil de mantener porque ya en otras ocasiones equiparables la Dirección ha actuado muy eficazmente para reventar dicha unidad. Ya hace una década, pero aún recordamos las protestas contra la Ley Postal y el “descuelgue” de CCOO. Pocas dudas me caben de que se volvería a intentar y no muchas más de que se volvería a conseguir. A fin de cuentas, los protagonistas de aquello han ganado las elecciones sindicales con posterioridad y su cúpula se ha repartido todo lo que había que repartir.
No se trata de que guste o no, sino de asimilar que esto es lo que hay e intentar hacer con ello lo que se pueda; no más ni tampoco menos.
Partiendo de la hipótesis de que la unidad sindical es imprescindible para el éxito de una confrontación total, mi conclusión es que sería una mala estrategia el empezar por ahí. Muy probablemente nos conduciría al fracaso y si el seguimiento hubiera sido mediano, esta vez sí nos iba a costar recuperarnos.
De ninguna manera equivale esto a decir que no se puede hacer nada. Claro que sí. Más aún, te anticipo amigo lector, que pienso que se puede y se debe hacer algo.
jueves, 10 de enero de 2008
La movilización que vendrá-I
Evitaré pronunciarme, de momento, sobre si en Correos hay actualmente motivos para que el personal se movilice o no. Mejor dicho, motivos hay, siempre los hubo, la cuestión es más bien de grado: su tamaño, su gravedad, ¿han llegado hasta el punto en que se requieren medidas extremas de presión?
En los últimos tiempos estamos soportando un importante deterioro de nuestro poder adquisitivo.
Es verdad que Correos no tiene la culpa de suban los precios y el tipo de interés que aúpa la cuota de nuestra hipoteca -y mientras tanto el gobierno de turno congela nuestros salarios o poco menos-, pero no es menos cierto que nosotros estamos pagando las consecuencias y que si no le ponemos remedio acabaremos malviviendo, nosotros y los que nos rodean, con salarios de mera subsistencia.
La realidad es que económicamente nos vamos quedando atrás y sucede que la empresa está en beneficios.
No sólo se trata de dinero, aquí se ha utilizado la excusa de hacer una empresa competitiva para liquidar derechos de la gente frente a ella y empeorar las condiciones de trabajo de casi todos.
Se han cometido auténticos abusos contra unos y contra otros; contra colectivos tan diversos como los mandos intermedios, a los que nunca se cansan de exigir y de no remunerar y el personal eventual, cuyas expectativas han sido el juguete de moda y aún lo son. Entre los dos extremos será difícil encontrar un grupo que haya visto mejorado su status.
Una tercera cuestión, y no carente de importancia, es la pérdida de dignidad de los trabajadores de esta Casa.
Deliberadamente o no, la gestión de los Recursos Humanos ha propiciado el desbarajuste sindical que padecemos y, ya sin oposición “natural”, se han permitido bordear constantemente los límites de cuantas normas les ha apetecido; no han tenido reparos en imponer unilateralmente sus criterios sin contemplaciones hacia nuestra mayoría de edad.
Paradigma de este comportamiento podríamos considerar al acto de la firma de “nuestro” II Convenio Colectivo y del Estatuto de Personal Funcionario en 2.006. El Estatuto no se negoció y ¡no pasó nada!; ambas cosas se firmaron en el célebre hotel que todos recordamos. El trato dispensado a una parte de los representantes de los trabajadotes fue bochornoso, fue humillante para los que sí somos lo bastante adultos como para sacar esto adelante con nuestro esfuerzo.
Se puede decir, en resumen, que hemos perdido dinero, derechos y que nos han privado de la dignidad que nos corresponde. ¿Es suficiente para una movilización masiva?
La respuesta tiene que ser subjetiva. Personalmente creo que sí, que está dada una parte de las condiciones necesarias, la que se refiere a que la sensación de malestar ha calado en un porcentaje amplio del personal de esta Casa.
A nadie se le escapa que eso es la mitad de la cuestión, la otra mitad trata de si sería posible o no el poner al servicio de esta idea los medios materiales y humanos necesarios para llevarla adelante; es decir, organizar, informar...
En los últimos tiempos estamos soportando un importante deterioro de nuestro poder adquisitivo.
Es verdad que Correos no tiene la culpa de suban los precios y el tipo de interés que aúpa la cuota de nuestra hipoteca -y mientras tanto el gobierno de turno congela nuestros salarios o poco menos-, pero no es menos cierto que nosotros estamos pagando las consecuencias y que si no le ponemos remedio acabaremos malviviendo, nosotros y los que nos rodean, con salarios de mera subsistencia.
La realidad es que económicamente nos vamos quedando atrás y sucede que la empresa está en beneficios.
No sólo se trata de dinero, aquí se ha utilizado la excusa de hacer una empresa competitiva para liquidar derechos de la gente frente a ella y empeorar las condiciones de trabajo de casi todos.
Se han cometido auténticos abusos contra unos y contra otros; contra colectivos tan diversos como los mandos intermedios, a los que nunca se cansan de exigir y de no remunerar y el personal eventual, cuyas expectativas han sido el juguete de moda y aún lo son. Entre los dos extremos será difícil encontrar un grupo que haya visto mejorado su status.
Una tercera cuestión, y no carente de importancia, es la pérdida de dignidad de los trabajadores de esta Casa.
Deliberadamente o no, la gestión de los Recursos Humanos ha propiciado el desbarajuste sindical que padecemos y, ya sin oposición “natural”, se han permitido bordear constantemente los límites de cuantas normas les ha apetecido; no han tenido reparos en imponer unilateralmente sus criterios sin contemplaciones hacia nuestra mayoría de edad.
Paradigma de este comportamiento podríamos considerar al acto de la firma de “nuestro” II Convenio Colectivo y del Estatuto de Personal Funcionario en 2.006. El Estatuto no se negoció y ¡no pasó nada!; ambas cosas se firmaron en el célebre hotel que todos recordamos. El trato dispensado a una parte de los representantes de los trabajadotes fue bochornoso, fue humillante para los que sí somos lo bastante adultos como para sacar esto adelante con nuestro esfuerzo.
Se puede decir, en resumen, que hemos perdido dinero, derechos y que nos han privado de la dignidad que nos corresponde. ¿Es suficiente para una movilización masiva?
La respuesta tiene que ser subjetiva. Personalmente creo que sí, que está dada una parte de las condiciones necesarias, la que se refiere a que la sensación de malestar ha calado en un porcentaje amplio del personal de esta Casa.
A nadie se le escapa que eso es la mitad de la cuestión, la otra mitad trata de si sería posible o no el poner al servicio de esta idea los medios materiales y humanos necesarios para llevarla adelante; es decir, organizar, informar...
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